La oración de Jesús

Padre Nuestro que estás en los Cielos

Consciencia suprema, gozosa y eterna, nuestro Ser, detrás de toda forma y manifestación

Santificado sea Tu nombre

Que por la repetición de cualquiera de tus nombres todos seamos bendecidos con la conexión Contigo, a través del recuerdo sagrado

Venga a nosotros Tu Reino

Que nos abramos a Tu influencia, y que, a través de eso, Tu paz se extienda por toda la tierra

Hágase Tu voluntad en la tierra como en el cielo

Que en nuestros pensamientos y actos seamos instrumentos de Tu voluntad
(voluntad que incluye el bien último de todos los seres de todos los planos)

Danos hoy nuestro pan de cada día

Permítenos ser receptivos a los dones que nos das cada día
(dones diarios que nos permiten evolucionar un poco más)

Y perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,

Que perdonando a los demás podamos liberarnos a nosotros mismos de las ataduras a las consecuencias de nuestros errores del pasado

No nos dejes caer en la tentación

No nos dejes caer en la ilusión de que la fuente del gozo, Tú mismo, está fuera de nosotros

Y líbranos del mal

Líbranos así del engaño y del error de vivir sin ti, nuestro Propio Ser, y del sufrimiento que ello genera

Amén

Aum (sonido divino en la creación).